miércoles, agosto 06, 2008

siete am

el piso era de ropa sucia
las medias rosas y las poleras azules no paraban de salir de las cañerías

-dale, apúrate que me persiguen los amaneceres!

entre el oxido de las ventanas, cuchicheaban los últimos grillos
encima, tu cara y la de mi anterior perro que se mezclaban entre respirar y respirar

-a ver, déjame a mi arriba

el cielo amenazaba con el rosado
filtraciones de placer
los grillos en pijama!

-esto me esta gustando, lo hacés bastante bien

se te empezó a perder el pelo entre la almohada
y dude
si los barrotes de la cama resistirían tus deditos que solo querían liberarse
vientos orgásmicos
tu cara,
la ropa sucia,
mi nube,
alguien baldeando la vereda
pensé: te quiero mucho
dije: te quiero mucho
pero ya te habías dormido y no quise molestarte
anda a saber en que paraíso estabas

1 comentario:

Casi alguien dijo...

Dije que no me interesaba y a pesar de eso acá me encontrás leyendo.
Lindo, interesante, en algunas cosas (algunos momentos) me hacés acordar a mi, o yo me hago acordar a vos, no se .

Sigo explorando-